¿Como se transmite la hepatitis A a los clientes de un restaurante?

La hepatitis A es una enfermedad vírica de transmisión oral-fecal, que se transmite por contacto estrecho con personas infectadas o a través de agua o alimentos contaminados. Para evitar el contagio, los infectados deben seguir escrupulosamente normas de higiene y de lavado de manos después de ir al baño y antes de manipular alimentos.

 

Una docena de personas han sido afectadas por un brote de hepatitis A contagiado en un local de la franquicia de restaurantes La Tagliatella en Finestrat, Alicante. La Conselleria de Sanidad valenciana clausuró el local y está llevando a cabo las investigaciones necesarias para detectar el inicio del brote y controlar este caso.

Hace sólo unos meses sucedió otro caso similar en el establecimiento Can Terra de Palma, Mallorca. Fue en enero de este 2018 cuando una cincuentena de personas se infectaron con el virus de la hepatitis A (33 habían comido en el local, otros eran trabajadores del establecimiento, y otros eran casos terciarios, es decir se habían contagiado a partir de los casos anteriores).

¿Hay que preocuparse por contraer la hepatitis A en un restaurante? 

Según explica a Comer Lluís Riera, director de la consultora de seguridad alimentaria SAIA: “Cuando hablamos de toxinfecciones alimentarias normalmente hablamos de bacterias, que se produzcan por virus es raro, y el de la hepatitis A es el más raro de todos, es muy difícil que se encuentre el virus en alimentos”. Por lo tantto, son casos muy aislados.

¿Cómo puede haber llegado el virus al restaurante?

“El virus se ingiere o se transmite por las manos, o por alimentos contaminados, porque no han sido bien lavados o preparados. Lo más probable es que un trabajador tuviera hepatitis A, no realizara bien la higiene y manipulase un alimento. Los clientes que comen ese alimento se pueden contagiar”, dice a Comer Antoni Trilla, jefe de epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona.

“Si un manipulador de alimentos ha cogido la hepatitis A, es portador, y lo puede traspasar a los alimentos que toca. Entonces puede llegar facilmente al consumidor. Por eso es una enfermedad de declaración obligatoria para los trabajadores del sector alimentario”, explica Riera. Si un manipulador tiene hepatitis A, sus compañeros se deberán someter a analíticas.

¿Puede ser que el trabajador no supiese que tenía el virus?

“Existen casos de hepatitis A con síntomas poco llamativos, pero no es lo más habitual. Los síntomas son cansancio y fiebre no alta. En muchos casos aparece el más típico que es inflamación del hígado con ictericia (coloración amarilla, llamativa, o no tanto). La orina cambia también de color… Por lo tanto los síntomas llaman la atención”, dice el doctor.

Sentido inverso: El virus también puede pasar de los clientes a los alimentos en determinados casos. “Si un consumidor come en un buffet, tiene el virus, está hablando encima de los alimentos y les transmite saliva, ya tenemos la contaminacion por hepatitis A en los alimentos”, cuenta el responsable de SAIA.

¿Cómo se elimina este virus de una cocina?

“Es cierto que, una vez ha entrado, el virus se propaga fácilmente por el resto de alimentos de la cocina y es difícil eliminarlo. El protocolo es poner la cocina en cuarentena, retirar absolutamente todo lo que hay en las instalaciones y hacer una desinfección muy a fondo con productos especiales. Es más complicado que en el caso de una bacteria”, nos explican en SAIA.

 

Fuente de inforamción: La Vanguardia