Cinco de las grandes multinacionales del sector de la alimentación crean su propio “semáforo nutricional”

Mientras esperan una armonización a nivel europeo, cinco de las grandes multinacionales del sector de la alimentación han creado su propio “semáforo nutricional”, que incluirán en el etiquetado de varios de sus productos a la venta en diferentes países europeos -entre ellos España. De este método, aseguran las compañías, el consumidor final estará más informado y consciente a la hora de elegir los productos que compra.

Responsables de Coca-Cola, Mondelez, Nestlé, Pepsico y Unilever han presentado en Madrid esta iniciativa, que llega en un momento en el que países como Francia o Bélgica han optado por impulsar otro sistema diferente de etiquetado por colores (llamado Nutri Score), aunque también con carácter voluntario.

Según han informado las marcas, este esquema de etiquetado se implementará antes de final de año en algunos países de la Unión Europea. Y el año que viene, las compañías involucradas ampliarán este etiquetado a más artículos y en 2020 harán una evaluación para validar el sistema.

¿Para qué sirve? 

El semáforo nutricional está pensado con la finalidad que el consumidor pueda saber si un producto es más o menos saludable solamente mirando los colores utilizados para evaluar el contenido de grasas o azúcares, entre otros. Los portavoces de las cinco multinacionales presentarán también los resultados de una encuesta realizada a 3.500 consumidores en siete países sobre este nuevo etiquetado.

¿Cómo funciona?

“Este sistema se construye encima de uno que ya existe y se usa en la UE”, el de las cantidades diarias recomendadas, ha especificado este miércoles Alberto Vega, director de relaciones institucionales de Nestlé, durante la presentación de los resultados de una encuesta sobre el etiquetado nutricional evolucionado (ENL, por sus siglas en inglés) que las cinco empresas han llevado a cabo en siete países europeos entre 3.500 consumidores. Según sus conclusiones, ocho de cada 10 encuestados consideran que este método favorece la comprensión nutricional de los productos.

En concreto, el método escogido por las multinacionales analiza las grasas, grasas saturadas, azúcares y sales de cada producto y les otorga un color (verde, ámbar y rojo) en función de si su contenido en estos nutrientes es bajo, medio o alto.

Aplicado a once categorías (cereales, pasteles, queso, chocolate, helados, margarina, mahonesa, aperitivos salados, dulces y golosinas, mermeladas y galletas dulces), el sistema ha recibido críticas de algunos nutricionistas, de otras empresas y de asociaciones de consumidores sobre todo por hacer los cálculos en base a porciones de consumo y no en 100 gramos.

Sus impulsores, por el contrario, han defendido hoy que la definición de las “porciones reales de consumo” en cada producto es el resultado de un trabajo realizado por un comité de científicos de cinco universidades europeas que analizaron encuestas sobre consumo a escala comunitaria para encontrar cuál es el valor más repetido en éstas.

 

Fuente de información: efeagro y ElPaís